¿Castigo o refuerzo? ¿Quién gana?, hoy, en el blog de PRIMATIC, os damos las claves de esta lucha constante en la historia de la educación. ¿Cuál es la forma correcta de responder ante una conducta inadecuada? Si bien es cierto que no existe una respuesta ideal, única y perfecta en la educación de los/as niños/as, desde PRIMATIC hacemos distinción entre el castigo y el refuerzo positivo

¿QUÉ ES EL REFUERZO POSITIVO? ¿Y EL CASTIGO?

Tradicionalmente se venía usando el castigo como una de las estrategias más utilizadas en materia de educación. Ante una conducta inapropiada se empleaba el castigo para tratar de eliminarla. La finalidad era clara, conseguir que no se repita, imponiendo un castigo o sanción por ese mal comportamiento. 

En la actualidad, una de los recursos más beneficiosos para la educación de los/as niños/as no es el castigo sino el refuerzo positivo. Pero, ¿en qué consiste?, te lo contamos en PRIMATIC.

El refuerzo positivo es la estrategia que empleamos al ofrecer un estímulo agradable al niño cuando éste realiza una respuesta adecuada. Esta estrategia no es solo utilizada para la educación de los más pequeños, también es útil en las relaciones sociales con adultos. La utilizamos por ejemplo al mostrar una sonrisa o buenas palabras ante un gesto bueno y adecuado.

Refuerzo positivo con sonrisa

De esta forma, como su propio nombre indica, estamos reforzando positivamente ese hecho o actuación, la persona que lo recibe repetirá ese comportamiento para volver a recibir esa sonrisa o ese halago.

Así, los refuerzos aumentan la conducta, y los castigos la disminuyen. Encontramos castigos y refuerzos positivos y negativos. El refuerzo positivo aumenta la conducta dando algo (material, verbal, físico..), y el refuerzo negativo (ignorar una mala conducta) quita algo, en este caso, una conducta negativa. El castigo positivo, por su parte, busca disminuir la conducta dando algo, por ejemplo una tarea como consecuencia de una mala acción. Por último, el castigo negativo es el tradicionalmente usado, el cual ante una actuación incorrecta quita algo como pena o sanción ante ello, este es sin duda, el menos efectivo a todos los niveles. 

¿CÓMO EDUCAR? ¿CASTIGO O REFUERZO?

Afortunadamente, los estudios y la experiencia han destacado el refuerzo como una de las estrategias más útiles, frente al obsoleto castigo.

Como educadoresdocentes o familias, estamos educando constantemente a los/as niños/as de nuestro entorno. En clase, en casa, en la calle… nuestras actuaciones y respuestas a determinadas conductas hacen que ésta se repita y se potencie o, por el contrario, se elimine y se olvide. Ahora bien, si el refuerzo positivo se centra en potenciar las buenas acciones, ¿cómo disminuimos entonces una mala conducta?

¿CÓMO HACER DESAPARECER UNA CONDUCTA?

Antes que nada, las conductas no se pueden arrancar o hacer desaparecer de forma radical, sigue un proceso constante de modulación de la conducta, para que al final, se reduzcan las negativas y se aumenten las positivas.

Refuerzo positivo con juego

Llevándolo a un ejemplo práctico, no podemos compararlo con una goma de borrar, sino con una carrera de fondo en la que se van perfeccionando los movimientos a la vez que corremos para llegar con una zancada perfecta a la meta. 

Para conseguir que una conducta no se repita debemos ignorarla. No hay que prestarle ninguna atención y simultáneamente reforzar aquellas conductas apropiadas y correctas. De esta forma lograremos potenciar las conductas deseadas y obviar las incorrectas, para que poco a poco disminuyan hasta desaparecer por no tener un feedback ni una respuesta.

¿EL REFUERZO TIENE CONSECUENCIAS NEGATIVAS?

Claro está que no es oro todo lo que reluce, y como todo en esta vida, tiene su parte negativa. En primer lugar, aclaremos que el refuerzo no es en sí una mala técnica, sino que su mala aplicación es la que puede ocasionar consecuencias no deseadas. Usarlo siempre puede hacer que el/la niño/a tenga como único objetivo obtener la recompensa, en vez de aprender a gestionar las conductas.

Además, el exceso de refuerzo puede hacer que los/as niños/as piensen que nuestra aprobación (refuerzo) es necesario para ellos, lo que perjudica su autoestima y valoración personal, puesto que los hace dependientes de ese refuerzo. Otro de los aspectos negativos de abusar del refuerzo es que los/as niños/as conviertan en hábito las recompensas, y acaben perdiendo su efecto, valor y significado. 

ALGUNAS PAUTAS DESDE PRIMATIC PARA APLICAR EL REFUERZO POSITIVO

-Emplear el refuerzo positivo frente al castigo.

-Usar el refuerzo positivo justo después de que se realice la conducta que queremos que se repita, nunca a tiempo pasado porque perdería el valor.

-El feedback o respuesta es la clave, debemos elogiar o reforzar, describir lo que ha ocurrido, explicar las consecuencias que tiene esa acción, ofrecerle alternativas, y por último, motivarlo/a, haciendo entender que si se esfuerza todo es posible, por ese orden. 

-El refuerzo positivo debe ir acorde con la conducta. Se deben evitar los halagos desmesurados ante una pequeña acción.

-Ser concretos en lo que va a conseguir el/la niño/a, cuando va a ser y durante cuanto tiempo.

-Por último, no podemos olvidar que el refuerzo debe ser agradable para él/ella, debe ser motivante para obtener los resultados deseados y lograr un cambio importante. 

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